LOS MESES
Como resabio de la civilización romana y la cultura latina, nos han quedado los nombres de los meses y de los días.
Los romanos, y anteriormente los griegos, consideraban a la vida como un milagro realizado por sus dioses y en agradecimiento, ponían sus nombres a las cosas.
Y como el tiempo era una de las cosas importantes, les dieron nombres derivados de los dioses a los meses y los días.
Y si les quedaron algunos meses sin nombre, los enumeraron.
ENERO (Januarius): lleva ese nombre en honor del dios Jano, patrono de los principios y de los fines, de dos caras, conocedor del pasado y del futuro.
FEBRERO: debe su nombre a la diosa Februa, por las fiestas februales que en ese mes se celebraban.
MARZO: está dedicado al dios Marte, rey de la guerra y de los guerreros, omnipotente, a quien le pedían lluvia para los campos.
ABRIL: le dieron el nombre de la diosa Aprilis, diosa de las flores, la que abre o florece, y en este mes era, en Roma, cuando la primavera afloraba en plenitud.
MAYO: este mes era dedicado a la diosa Maya, hija de Atlas, el gigante que fuera condenado a sostener el cielo, por Júpiter.
JUNIO: este mes fue dedicado a la diosa Juno, la esposa de Júpiter. Aunque hay quines opinan que fue dedicado a un patricio romano llamado Junius.
JULIO: antes fue llamado Quintilus, pues correspondía al quinto mes del antiguo calendario romano, pero se lo cambió por éste que lleva actualmente, en honor de Julio César, cuyo natalicio había sido en este mes.
AGOSTO: fue nombrado así en homenaje a César Augusto, Primer Emperador romano, quien era sobrino de Julio César (Llamado Octavio antes de ser nombrado emperador).
SEPTIEMBRE, OCTUBRE, NOVIEMBRE y DICIEMBRE: conservaron los nombres que tenían en el antiguo calendario romano, el cual estaba formado por diez meses. Respectivamente significan el séptimo, el octavo, el noveno y el décimo.
LOS DÍAS
Domingo: Dominicus, fue dado por el cristianismo, "día del Señor".
Lunes: Día de la Luna. La luna en la mitología romana era Diana, o Diana Cazadora, esposa del Sol y reina de los bosques.
Martes: dedicado al Dios Marte de la guerra.
Miércoles: dedicado al dios Mercurio, con alas en los pies y un gorro alado, quien transmitía los mensajes de Júpiter, padre de los dioses. Asimismo era el dios del comercio, en griego se llamaba Hermes.
Jueves: era el día de Júpiter, que en latín se expresaba "jovis dies". (Júpiter: Jove en latín).
Viernes: dedicado a Venus, la diosa de la belleza en la tierra, y el lucero del cielo.
Sábado: Era el séptimo día de la semana, y su denominación proviene del hebreo: "sabbat", día de descanso y de adoración a Dios para los hebreos.
lunes, 9 de febrero de 2009
Relato mitológico, por Enrique Hernández, de 3ºESO-B
Las Danaides
El dios del mar, Poseidón, tuvo con la ninfa Libia dos hijos. Uno fue Agenor, quien se trasladó a Siria. Su hermano Belo vivió en el país del Nilo, desde donde gobernó a los países africanos. Belo se unió a Anquínoe, hija del dios Nilo, y con ella tuvo a dos hijos gemelos, a quienes llamó Dánao y Egipto.
Egipto recibió el reino de Arabia y Dánao el de Libia. Sin embargo, Egipto reclamó el fértil valle del Nilo y le dió a este país su propio nombre. Egipto tuvo cincuenta hijos de diversas mujeres, mientras que Dánao tuvo cincuenta hijas, que fueron llamadas las Danaides.
Hubo disputas entre los dos hermanos, y Dánao, temeroso del poder de Egipto y por consejo de Atenea, construyó un barco de cincuenta remos y huyó de África, refugiándose en Argos. Ahí, sus hijas edificaron un templo a Atenea.
En Argos reinaba Gelanor, a quien Dánao reclamó el trono. Gelanor se resistió, pero durante la discusión un lobo salió del bosque cercano y se arrojó contra un rebaño que pasaba frente a la ciudad. Atacó a un robusto toro y lo dominó, dándole muerte. Gelanor vió esto como un signo del fin de su reino, y cedió su corona a Dánao.
Se cuenta también que el país estaba devastado por la sequía, pues Poseidón estaba enfadado cuando Argos fue concedido a Hera, cuando él quería el país para sí. Una de las Danaides, Amimone, había sido enviada con sus hermanas para buscar agua. Fatigada por el viaje se tendió a descansar en el campo. De pronto surgió un sátiro que trató de forzarla. Amimone llamó en su ayuda a Poseidón, quien repelió al sátiro con un golpe de su tridente. El golpe dio en una roca, de la que surgió una triple fuente que proveyó de agua a Argos.
Así reinó Dánao durante un tiempo, hasta que llegaron a Argos sus sobrinos, los hijos de Egipto. Éstos le pidieron que olvidara la rencilla con su padre, y anunciaron que su visita tenía la intención de casarse con las Danaides para sellar la paz. Dánao dió su consentimiento, pero desconfiaba de la reconciliación.
Así los cincuenta hijos de Egipto se casaron con la cincuenta hijas de Dánao. El rey celebró las bodas con un gran banquete, pero en secreto le dio a cada una de sus hijas una daga, haciéndoles prometer que darían muerte a sus esposos durante la noche.
Todas las Danaides cumplieron su promesa, excepto la mayor, Hipermnestra, quien conservó la vida de su esposo Linceo por haberla respetado durante la noche de bodas. Todos los demás hijos de Egipto fueron decapitados, y mientras sus cuerpos recibían los ritos funerarios en Argos sus cabezas eran enterradas en Lerna. Egipto, lleno de pesar por la muerte de sus hijos y temeroso de Dánao, se retiró a Aroe, donde murió.
Por orden de Zeus y por mediación de Hermes y Atenea, las Danaides fueron purificadas de su delito. Pero Hipermnestra fue puesta bajo vigilancia por Dánao, por haber desobedecido su orden. Fue liberada durante su juicio, gracias a la intervención de la diosa Afrodita, a quien agradaba el amor que había nacido entre ella y Linceo.
Pero luego de este suceso Dánao no pudo casar a sus hijas, pues cualquier pretendiente sentía el temor de ser asesinado como los anteriores. Por fin, Dánao celebró unos juegos poniendo como recompensa a sus propias hijas y liberando a los ganadores de los regalos que debían hacer a su suegro. Así las Danaides se casaron con jóvenes del país, con los que engendraron a la raza de los dánaos. Según unas versiones del mito, Linceo hizo las paces con su suegro Dánao. Según otras, le dió muerte a él y a las cuarenta y nueve danaides asesinas, vengando a sus hermanos.
Tras su muerte, y rechazando la purificación ordenada por Zeus, los jueces del infierno encontraron a las Danaides culpables del asesinato de sus esposos. Fueron condenadas a llevar agua continuamente a un tonel sin fondo, por toda la eternidad.
El dios del mar, Poseidón, tuvo con la ninfa Libia dos hijos. Uno fue Agenor, quien se trasladó a Siria. Su hermano Belo vivió en el país del Nilo, desde donde gobernó a los países africanos. Belo se unió a Anquínoe, hija del dios Nilo, y con ella tuvo a dos hijos gemelos, a quienes llamó Dánao y Egipto.
Egipto recibió el reino de Arabia y Dánao el de Libia. Sin embargo, Egipto reclamó el fértil valle del Nilo y le dió a este país su propio nombre. Egipto tuvo cincuenta hijos de diversas mujeres, mientras que Dánao tuvo cincuenta hijas, que fueron llamadas las Danaides.
Hubo disputas entre los dos hermanos, y Dánao, temeroso del poder de Egipto y por consejo de Atenea, construyó un barco de cincuenta remos y huyó de África, refugiándose en Argos. Ahí, sus hijas edificaron un templo a Atenea.
En Argos reinaba Gelanor, a quien Dánao reclamó el trono. Gelanor se resistió, pero durante la discusión un lobo salió del bosque cercano y se arrojó contra un rebaño que pasaba frente a la ciudad. Atacó a un robusto toro y lo dominó, dándole muerte. Gelanor vió esto como un signo del fin de su reino, y cedió su corona a Dánao.
Se cuenta también que el país estaba devastado por la sequía, pues Poseidón estaba enfadado cuando Argos fue concedido a Hera, cuando él quería el país para sí. Una de las Danaides, Amimone, había sido enviada con sus hermanas para buscar agua. Fatigada por el viaje se tendió a descansar en el campo. De pronto surgió un sátiro que trató de forzarla. Amimone llamó en su ayuda a Poseidón, quien repelió al sátiro con un golpe de su tridente. El golpe dio en una roca, de la que surgió una triple fuente que proveyó de agua a Argos.
Así reinó Dánao durante un tiempo, hasta que llegaron a Argos sus sobrinos, los hijos de Egipto. Éstos le pidieron que olvidara la rencilla con su padre, y anunciaron que su visita tenía la intención de casarse con las Danaides para sellar la paz. Dánao dió su consentimiento, pero desconfiaba de la reconciliación.
Así los cincuenta hijos de Egipto se casaron con la cincuenta hijas de Dánao. El rey celebró las bodas con un gran banquete, pero en secreto le dio a cada una de sus hijas una daga, haciéndoles prometer que darían muerte a sus esposos durante la noche.
Todas las Danaides cumplieron su promesa, excepto la mayor, Hipermnestra, quien conservó la vida de su esposo Linceo por haberla respetado durante la noche de bodas. Todos los demás hijos de Egipto fueron decapitados, y mientras sus cuerpos recibían los ritos funerarios en Argos sus cabezas eran enterradas en Lerna. Egipto, lleno de pesar por la muerte de sus hijos y temeroso de Dánao, se retiró a Aroe, donde murió.
Por orden de Zeus y por mediación de Hermes y Atenea, las Danaides fueron purificadas de su delito. Pero Hipermnestra fue puesta bajo vigilancia por Dánao, por haber desobedecido su orden. Fue liberada durante su juicio, gracias a la intervención de la diosa Afrodita, a quien agradaba el amor que había nacido entre ella y Linceo.
Pero luego de este suceso Dánao no pudo casar a sus hijas, pues cualquier pretendiente sentía el temor de ser asesinado como los anteriores. Por fin, Dánao celebró unos juegos poniendo como recompensa a sus propias hijas y liberando a los ganadores de los regalos que debían hacer a su suegro. Así las Danaides se casaron con jóvenes del país, con los que engendraron a la raza de los dánaos. Según unas versiones del mito, Linceo hizo las paces con su suegro Dánao. Según otras, le dió muerte a él y a las cuarenta y nueve danaides asesinas, vengando a sus hermanos.
Tras su muerte, y rechazando la purificación ordenada por Zeus, los jueces del infierno encontraron a las Danaides culpables del asesinato de sus esposos. Fueron condenadas a llevar agua continuamente a un tonel sin fondo, por toda la eternidad.
domingo, 8 de febrero de 2009
Versos acrósticos, por Lorena Pérez, de 3ºESO-B
Él solamente quiere bien,
Lo único que quiere es ayudar.
La verdad, que para aprobar,
Un trabajo debemos hacer.
No basta con escuchar,
Es también comportarse bien.
Si él dice ’’a copiar’’,
Con tres hojas vas bien.
Oye bien lo que dirá.
Ni siquiera puedes respirar,
Tenemos los dedos de tanto copiar,
Rezando el credo: ’’por favor no más’’.
O bien copiar, o bien leer,
Las ventanas has de cerrar.
Dedicado a él esto es,
Esperando algo más.
Lo único que quiere 3ºB es aprobar,
Lo único y nada más.
Oye bien lo que dirá.
Se acerca el momento de la verdad,
Ahora qué, ¿empollar?
De saber que no se ná,
Aun me voy a estudiar.
Lo único que quiere es ayudar.
La verdad, que para aprobar,
Un trabajo debemos hacer.
No basta con escuchar,
Es también comportarse bien.
Si él dice ’’a copiar’’,
Con tres hojas vas bien.
Oye bien lo que dirá.
Ni siquiera puedes respirar,
Tenemos los dedos de tanto copiar,
Rezando el credo: ’’por favor no más’’.
O bien copiar, o bien leer,
Las ventanas has de cerrar.
Dedicado a él esto es,
Esperando algo más.
Lo único que quiere 3ºB es aprobar,
Lo único y nada más.
Oye bien lo que dirá.
Se acerca el momento de la verdad,
Ahora qué, ¿empollar?
De saber que no se ná,
Aun me voy a estudiar.
Relato mitológico, por Lorena, de 3ºESO-B
Europa
Europa era hija de Agenor y Telefasa. Europa jugaba con sus compañeras en la playa de Sidón y mientras Zeus la miraba con gran asombro hasta que se enamoró. Como Zeus sabía que Europa podía rechazarlo si se le presentaba naturalmente, se transformó en un hermoso toro blanco que tenía cuernos parecidos al creciente lunar, y fue a rendirse a los pies de la bellísima doncella.
Primero, la joven se asustó, pero luego fue tomando confianza. Primero optó por acariciar en el lomo al maravilloso animal y decidió por último montar en su espalda. Zeus que esperaba esta acción de Europa, inmediatamente se levantó y partió hacia el mar.
Europa gritaba y se aferraba con fuerza a los curvados cuernos, pero Zeus no se detuvo, se adentró en las olas y se alejó de tierra, hasta llegar a Creta. Los hermanos y la madre de Europa salieron en su búsqueda desesperados y por orden de su padre, pero no dieron con ella.
En Gortina, Zeus logra su cometido y se une con Europa cerca de una fuente y unos plátanos que bendecidos por haber presenciado el divino acto de amor nunca más volvieron a perder sus hojas.
De esta unión nacieron tres hijos: Minos, Sarpedón y Radamantis. Además, se cree que fue la madre de Carno, amado de Apolo, y Dodón. Pero Zeus no podía quedarse con su bella Europa, por lo que para recompensarla le da tres regalos. El primero es Talo el autómata, que era de bronce y cuidaba las costas de Creta contra los desembarcos extranjeros. El otro fue un perro que nunca fallaba en la cacería y siempre lograba atrapar a sus presas. Por último, le entregó una sorprendente jabalina que siempre y sin excepción acertaba en el blanco elegido. Adicionalmente, y para recompensarla por completo, Zeus logró que Europa contrajera matrimonio con Asterión, quien al no tener hijos, adoptó a los de Zeus.
Cuando Europa murió le fueron concedidos los honores divinos y el toro que había sido la forma en que Zeus había amado a Europa fue convertido en constelación e incluido en los signos del zodíaco.
Europa era hija de Agenor y Telefasa. Europa jugaba con sus compañeras en la playa de Sidón y mientras Zeus la miraba con gran asombro hasta que se enamoró. Como Zeus sabía que Europa podía rechazarlo si se le presentaba naturalmente, se transformó en un hermoso toro blanco que tenía cuernos parecidos al creciente lunar, y fue a rendirse a los pies de la bellísima doncella.
Primero, la joven se asustó, pero luego fue tomando confianza. Primero optó por acariciar en el lomo al maravilloso animal y decidió por último montar en su espalda. Zeus que esperaba esta acción de Europa, inmediatamente se levantó y partió hacia el mar.
Europa gritaba y se aferraba con fuerza a los curvados cuernos, pero Zeus no se detuvo, se adentró en las olas y se alejó de tierra, hasta llegar a Creta. Los hermanos y la madre de Europa salieron en su búsqueda desesperados y por orden de su padre, pero no dieron con ella.
En Gortina, Zeus logra su cometido y se une con Europa cerca de una fuente y unos plátanos que bendecidos por haber presenciado el divino acto de amor nunca más volvieron a perder sus hojas.
De esta unión nacieron tres hijos: Minos, Sarpedón y Radamantis. Además, se cree que fue la madre de Carno, amado de Apolo, y Dodón. Pero Zeus no podía quedarse con su bella Europa, por lo que para recompensarla le da tres regalos. El primero es Talo el autómata, que era de bronce y cuidaba las costas de Creta contra los desembarcos extranjeros. El otro fue un perro que nunca fallaba en la cacería y siempre lograba atrapar a sus presas. Por último, le entregó una sorprendente jabalina que siempre y sin excepción acertaba en el blanco elegido. Adicionalmente, y para recompensarla por completo, Zeus logró que Europa contrajera matrimonio con Asterión, quien al no tener hijos, adoptó a los de Zeus.
Cuando Europa murió le fueron concedidos los honores divinos y el toro que había sido la forma en que Zeus había amado a Europa fue convertido en constelación e incluido en los signos del zodíaco.
jueves, 5 de febrero de 2009
Una leyenda mitológica, por Alberto Soria, de 3ºESO-B
La Titanomaquia Leyenda Griega
Apenas fueron creados Cielo y Tierra, un dios cruel se apoderó de ellos. Se llamaba Cronos. Se mostró tan afanoso de poderío, que hizo matar a traición a su mismo padre, Urano, porque temía que éste intentara destronarlo.
Pero tampoco después de este delito se sintió tranquilo Cronos. Un oráculo le había predicho que uno de sus hijos llegaría a ser algún día rey del Olimpo, destronándolo a él.
La esposa de Cronos, llamada Gea, se sintió feliz cuando dio a luz un hermoso niño. Lo presentó al marido para que lo acariciase, pero éste, temiendo que se cumpliera algún día la predicción del oráculo, devoró al niño.
La escena se repitió varias veces. Cada vez que nacía un hijo de Cronos, el cruel soberano del Cielo y de la Tierra lo devoraba, sin preocuparse por las protestas de su esposa.
Ésta, disgustada por tantos infanticidios, pensó salvar al hijo próximo a nacer y recurrió a las ninfas del bosque. Les pidió a éstas que se llevaran al recién nacido y lo cuidaran lejos del Olimpo.
Una gruesa piedra envuelta en blancos pañales sustituyó en la cuna a Zeus, que así se llamaba el niño.
Zeus creció fuerte y vigoroso en el bosque, rodeado de los cuidados de las ninfas y de los Coribantes, sacerdotes de la diosa Cibeles, uno de los nombres de Gea, Rea o Era. Cuando llegó a la edad adulta, el joven conoció la historia de su nacimiento y de los infanticidios de Cronos. Juró entonces poner fin al despiadado imperio de su padre, y para ello desencadenó a los titanes, gigantes que estaban encadenados desde hacía miles de años en las profundidades de oscuras cavernas.
No todos los titanes se aliaron con Zeus; muchos se pusieron de parte de Cronos. Durante largos años, la lucha fue tremenda. Los combatientes se arrojaban enormes rocas, que provocaban grandes sacudimientos sobre la Tierra.
Dado que la lucha seguía indecisa, Zeus pidió ayuda a los Cíclopes. Éstos eran gigantes que, encadenados en talleres subterráneos, forjaban rayos. El hijo de Cronos prometió liberarlos de las cadenas si estaban dispuestos a ponerse a su servicio, y ellos respondieron:
-Señor, estamos de tu parte y te obedeceremos.
Los rayos de los Cíclopes fueron más eficaces que las rocas arrojadas por los titanes adversos, y éstos fueron arrojados al triste reino de los muertos.
Zeus pudo entonces, dominar en el Cielo y en la Tierra, sobre los hombres y los dioses, regulando el curso de los astros desde la cima del monte Olimpo.
Apenas fueron creados Cielo y Tierra, un dios cruel se apoderó de ellos. Se llamaba Cronos. Se mostró tan afanoso de poderío, que hizo matar a traición a su mismo padre, Urano, porque temía que éste intentara destronarlo.
Pero tampoco después de este delito se sintió tranquilo Cronos. Un oráculo le había predicho que uno de sus hijos llegaría a ser algún día rey del Olimpo, destronándolo a él.
La esposa de Cronos, llamada Gea, se sintió feliz cuando dio a luz un hermoso niño. Lo presentó al marido para que lo acariciase, pero éste, temiendo que se cumpliera algún día la predicción del oráculo, devoró al niño.
La escena se repitió varias veces. Cada vez que nacía un hijo de Cronos, el cruel soberano del Cielo y de la Tierra lo devoraba, sin preocuparse por las protestas de su esposa.
Ésta, disgustada por tantos infanticidios, pensó salvar al hijo próximo a nacer y recurrió a las ninfas del bosque. Les pidió a éstas que se llevaran al recién nacido y lo cuidaran lejos del Olimpo.
Una gruesa piedra envuelta en blancos pañales sustituyó en la cuna a Zeus, que así se llamaba el niño.
Zeus creció fuerte y vigoroso en el bosque, rodeado de los cuidados de las ninfas y de los Coribantes, sacerdotes de la diosa Cibeles, uno de los nombres de Gea, Rea o Era. Cuando llegó a la edad adulta, el joven conoció la historia de su nacimiento y de los infanticidios de Cronos. Juró entonces poner fin al despiadado imperio de su padre, y para ello desencadenó a los titanes, gigantes que estaban encadenados desde hacía miles de años en las profundidades de oscuras cavernas.
No todos los titanes se aliaron con Zeus; muchos se pusieron de parte de Cronos. Durante largos años, la lucha fue tremenda. Los combatientes se arrojaban enormes rocas, que provocaban grandes sacudimientos sobre la Tierra.
Dado que la lucha seguía indecisa, Zeus pidió ayuda a los Cíclopes. Éstos eran gigantes que, encadenados en talleres subterráneos, forjaban rayos. El hijo de Cronos prometió liberarlos de las cadenas si estaban dispuestos a ponerse a su servicio, y ellos respondieron:
-Señor, estamos de tu parte y te obedeceremos.
Los rayos de los Cíclopes fueron más eficaces que las rocas arrojadas por los titanes adversos, y éstos fueron arrojados al triste reino de los muertos.
Zeus pudo entonces, dominar en el Cielo y en la Tierra, sobre los hombres y los dioses, regulando el curso de los astros desde la cima del monte Olimpo.
martes, 3 de febrero de 2009
Seguimos camino. Nueva etapa: El Renacimiento.

RENACIMIENTO (Características)
- Renacimiento frente a Edad Media: Siglo XV-XVI, no a una fecha concreta.
Actitud vital, no solo literaria. Renacer de la cultura clásica (Italia).
No hay cortes tajantes con la Edad Media.
- Política, Economía y Sociedad: Feudalismo agrario pasa a segundo termino.
Importancia de las ciudades, burguesía, figura del rey y las nacionalidades.
Predominio de la industria y la economía de mercado (grandes ciudades).
Centralización de poder en el rey, nace el concepto de Estado. Emperadores.
Italia, caso aislado, ciudades estado, cuna del Renacimiento.
- Cultura renacentista: mentalidad burguesa (mecenas).
Vitalismo y espíritu mundano, secularización de la cultura, antropocentrismo.
Poder de la razón, sentido crítico, curiosidad, base de la ciencia moderna.
- Espiritualidad: antropocentrismo, vivir la vida y disfrutarla.
Erasmo de Rótterdam y Martín Lutero: vuelta a la pureza angélica, críticas a la Iglesia católica, la Reforma, sátira eclesiástica.
Con el Concilio de Trento se crea la Contrarreforma.
Neopaganismo (mitos, sensibilidad) en lugar de la alegoría para buscar la belleza.
- Humanismo: hombre como centro del cosmos. Vuelta a lo clásico, cultura greco-latina. Petrarca (1304-1374), libros latinos.
Materias humanísticas en las universidades, no sólo teológicas.
Lengua: el latín. Invención de la imprenta (Gutenberg).
- Estética renacentista. Artes: Idealismo, equilibrio, orden, armonía, claridad.
Influencia de Platón: búsqueda de la belleza (síntesis profana-religiosa).
Amor platónico, decoro, amor a la belleza (divinidad).
Importancia de las artes: pintura, escultura y arquitectura con Leonardo, Miguel Ángel y Rafael (temas religiosos y profanos, mitología).
Ideal del Cortesano (B. De Castiglione): armas y letras.
- Renacimiento español: reinados de Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II.
Unidad española, un rey, descubrimiento de América, erasmismo, humanismo con Nebrija y el Brocense, universidades e imprentas, platonismo, artes con llegada de italianos.
Menor desarrollo de la burguesía, prejuicios de casta (conversos), lucha contra el protestantismo (Inquisición).
Dos renacimientos: Primero: Carlos I 1556 (libertad exterior).
Segundo: Felipe II 1598 (cerrazón a Europa).
- La lengua, s. XVI: exaltación del español, importancia política y cultural.
Lengua de España, diplomacia. Sistema fonético actual y vocabulario.
- La lengua literaria: huir de la afectación. Juan de Valdés: escribo como hablo.
Estilo complicado: fray Antonio De Guevara.
Máxima naturalidad: Santa Teresa.
Al final de siglo se impone la forma: Fernando de Herrera (manierismo).
- Géneros literarios: nuevos géneros.
Lírica: Boscán y Garcilaso, petrarquismo. Lírica religiosa: Santa Teresa, fray Luis de León y San Juan de la Cruz.
Tres temas básicos de Italia: amor platónico, naturaleza y mitología.
Estructuras métricas: se dejan de lado el verso de arte mayor castellano y el octosílabo conceptuoso. Metros nuevos: endecasílabos y heptasílabos.
Nuevas estrofas: soneto, tercetos encadenados, octavas reales, silva, estancia, lira (7 a, 11B, 7 a, 7 b, 11B). Octosílabo ligero y musical (romances).
- Literatura religiosa: Ascetismo y misticismo. En verso y prosa. Tres grandes poetas.
- Épica en verso: en endecasílabos. La Araucana de Alonso de Ercilla.
- Novela: Libros de caballerías: Tirant lo Blanc y Amadís de Gaula.
Novela pastoril: Los siete libros de Diana (Montemayor), Diana enamorada (Gil Polo) y La Galatea (Cervantes).
Novela morisca: Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa.
Novela picaresca: Lazarillo, Guzmán de Alfarache y El Buscón.
Novela sentimental y bizantina.
- Teatro: teatro palaciego. Torres Naharro (Propaladia, 1517) a noticia y a fantasía.
Gil Vicente: farsas, de gran fuerza lírica.
Día del Corpus: Códice de autos viejos, octosílabo.
Compañías italianas: commedia dell´arte (tipos populares).
Lope de Rueda con sus Pasos (obras breves). Entremeses.
Juan de la Cueva, Cervantes y Lope de Vega.
- Renacimiento frente a Edad Media: Siglo XV-XVI, no a una fecha concreta.
Actitud vital, no solo literaria. Renacer de la cultura clásica (Italia).
No hay cortes tajantes con la Edad Media.
- Política, Economía y Sociedad: Feudalismo agrario pasa a segundo termino.
Importancia de las ciudades, burguesía, figura del rey y las nacionalidades.
Predominio de la industria y la economía de mercado (grandes ciudades).
Centralización de poder en el rey, nace el concepto de Estado. Emperadores.
Italia, caso aislado, ciudades estado, cuna del Renacimiento.
- Cultura renacentista: mentalidad burguesa (mecenas).
Vitalismo y espíritu mundano, secularización de la cultura, antropocentrismo.
Poder de la razón, sentido crítico, curiosidad, base de la ciencia moderna.
- Espiritualidad: antropocentrismo, vivir la vida y disfrutarla.
Erasmo de Rótterdam y Martín Lutero: vuelta a la pureza angélica, críticas a la Iglesia católica, la Reforma, sátira eclesiástica.
Con el Concilio de Trento se crea la Contrarreforma.
Neopaganismo (mitos, sensibilidad) en lugar de la alegoría para buscar la belleza.
- Humanismo: hombre como centro del cosmos. Vuelta a lo clásico, cultura greco-latina. Petrarca (1304-1374), libros latinos.
Materias humanísticas en las universidades, no sólo teológicas.
Lengua: el latín. Invención de la imprenta (Gutenberg).
- Estética renacentista. Artes: Idealismo, equilibrio, orden, armonía, claridad.
Influencia de Platón: búsqueda de la belleza (síntesis profana-religiosa).
Amor platónico, decoro, amor a la belleza (divinidad).
Importancia de las artes: pintura, escultura y arquitectura con Leonardo, Miguel Ángel y Rafael (temas religiosos y profanos, mitología).
Ideal del Cortesano (B. De Castiglione): armas y letras.
- Renacimiento español: reinados de Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II.
Unidad española, un rey, descubrimiento de América, erasmismo, humanismo con Nebrija y el Brocense, universidades e imprentas, platonismo, artes con llegada de italianos.
Menor desarrollo de la burguesía, prejuicios de casta (conversos), lucha contra el protestantismo (Inquisición).
Dos renacimientos: Primero: Carlos I 1556 (libertad exterior).
Segundo: Felipe II 1598 (cerrazón a Europa).
- La lengua, s. XVI: exaltación del español, importancia política y cultural.
Lengua de España, diplomacia. Sistema fonético actual y vocabulario.
- La lengua literaria: huir de la afectación. Juan de Valdés: escribo como hablo.
Estilo complicado: fray Antonio De Guevara.
Máxima naturalidad: Santa Teresa.
Al final de siglo se impone la forma: Fernando de Herrera (manierismo).
- Géneros literarios: nuevos géneros.
Lírica: Boscán y Garcilaso, petrarquismo. Lírica religiosa: Santa Teresa, fray Luis de León y San Juan de la Cruz.
Tres temas básicos de Italia: amor platónico, naturaleza y mitología.
Estructuras métricas: se dejan de lado el verso de arte mayor castellano y el octosílabo conceptuoso. Metros nuevos: endecasílabos y heptasílabos.
Nuevas estrofas: soneto, tercetos encadenados, octavas reales, silva, estancia, lira (7 a, 11B, 7 a, 7 b, 11B). Octosílabo ligero y musical (romances).
- Literatura religiosa: Ascetismo y misticismo. En verso y prosa. Tres grandes poetas.
- Épica en verso: en endecasílabos. La Araucana de Alonso de Ercilla.
- Novela: Libros de caballerías: Tirant lo Blanc y Amadís de Gaula.
Novela pastoril: Los siete libros de Diana (Montemayor), Diana enamorada (Gil Polo) y La Galatea (Cervantes).
Novela morisca: Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa.
Novela picaresca: Lazarillo, Guzmán de Alfarache y El Buscón.
Novela sentimental y bizantina.
- Teatro: teatro palaciego. Torres Naharro (Propaladia, 1517) a noticia y a fantasía.
Gil Vicente: farsas, de gran fuerza lírica.
Día del Corpus: Códice de autos viejos, octosílabo.
Compañías italianas: commedia dell´arte (tipos populares).
Lope de Rueda con sus Pasos (obras breves). Entremeses.
Juan de la Cueva, Cervantes y Lope de Vega.
lunes, 2 de febrero de 2009
Acrósticos

Hola Miguel y visitantes del blog, para empezar mis pequeñas aportaciones os propongo un acróstico elaborado por Yolanda Jiménez alumna de 5º de primaria de un colegio de Badajoz.
Gaciosa es ella con la gente,
le encantan las promesas,
ojos negro y gigantes,
ríe y es cariñosa,
increíble imaginación y mente,
adora las mariposas.
fabulosa es esta poetisa,
un poco mayor y frondosa,
el día pasado le dio la risa,
recuerda una cosa,
Tiene una camisa,
ella huele a rosas,
simpática y con sonrisa.
¿Cómo se llama la escritora?
¿Sois capaces de hacer algún acróstico y publicarlo?
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